lunes, 14 de abril de 2014

La estigmatización Rosarina y el enclave Clarín - Massa

La estigmatización rosarina y el enclave Clarín - Massa

En una nueva emisión de Periodismo Para Todos fue enviado al aire un informe sobre narcotráfico donde el eje se situó en la Ciudad de Rosario. 
Lanata concentró su primer programa del año en masificar y sobredimensionar una problemática que traspasa el ámbito local para transformarse en una realidad nacional.
Este problema federal (el narcotráfico es delito federal) no fue evidenciado llamativamente por Lanata donde olvidó enumerar los innumerables casos de "la guerra narco" en Ciudad de Buenos Aires, Córdoba , Tigre y Conurbano bonaerense. No vaya a ser que Macri, Scioli, Massa y De La Sota se enojen.
Cuando el silencio opera como impunidad y complicidad surgen operaciones y negociaciones desde altas esferas del poder. El poder muta, no es permanente y se cristaliza entre varios actores políticos y sociales. Es por ello que no es casualidad la articulación entre el grupo Clarín y Sergio Massa.

La relación Massa - Clarín

Algunos antecedentes de esta relación que comenzó meses antes de Octubre de 2013. No ha sido casual la cantidad de fotos, entrevistas y operaciones de prensa de las máximas figuras del Grupo Clarín con Massa.
* ¿Qué hay detrás de las fotos de hace unos días entre Massa y Tinelli? Casualmente, otra estrella de Canal 13.
* ¿Quién fue el primer invitado a la mesa de Mirtha Legrand en Canal 13?
* ¿Qué hay detrás de las fotos de hace unos días entre Massa y Tinelli? Casualmente, otra estrella de Canal 13.
* La productora Ideas del sur le vendió las acciones a Cristobal López, que juega en equilibrio con los K y Massa. Ideas produce en Canal 13.
* En Radio Mitre, Massa no es criticado y se cuida el tratamiento de temas que lo perjudiquen.
* Un periodista de TYC (Alexis Szewczyk) criticó los manejos del Club Tigre y al otro día fue despedido
*Nordelta (tierra massista) también esconde el narcotrafico. ¿Canal 13 lo refleja?
* ¿Qué relación hay entre el casino de Tigre (Cristóbal López) y Massa?

Tomando en cuenta todas estas conexiones y agregando que el Frente Amplio Unen tiene el 30% de intención de votos (con todos los candidatos en juego), no es casualidad que se haya elegido a la Ciudad de Rosario, donde gobierna el socialismo hace más de 20 años, como el inicio de la temporada del programa de Lanata.
La tergiversación como arma de doble filo para elaborar un informe sesgado que denota intencionalidad política, un tratamiento "amarillo" de temas sensibles y el ocultamiento de la realidad completa son percepciones evidentes del relato manifiesto. Esto se complementa con la omisión total de los casos ocurridos en CABA, conurbano y Córdoba. En la Ciudad "PRO" mueren 100 personas por año en relación directa al narcotráfico y existen 100 puntos narcos de la ciudad. Tales son los casos de Villa Riachuelo, Villa Zabaleta, Chacarita, Villa 20-24, La Boca, etc. Casualmente en este último barrio se dio un resonante episodio narco con la muerte de dos pibes de 11 y 12 años en un conventillo de la calle Lamadrid.
En la Córdoba de De la Sota se evade tocar el narcogate entre policías y narcos que trasciende el espiral de "episodios aislados".
Provincia de Buenos Aires es el reino narco en el corazón de la Argentina, en distintas localidades del conurbano se ha pasado de la etapa de la "cocina" para generar una red de producción que exporta y corrompe la estructura judicial, policial y política de la provincia.
Nordelta (Tigre) es el refugio del lavado y de la protección político-judicial de las bandas narcos más grandes de la Provincia de Buenos Aires. Pero de eso, mejor no hablar, no?

Los claroscuros del informe

Cuando se hacen informes e investigaciones, mínimamente se trata de encuadrar a todos los actores sociales y políticos del tema en sí. El informe se delimito a estigmatizar a Rosario como una ciudad narco y potenciada por redes, bunkers y sostenimiento político.

Deja entrever que hay conexión con el socialismo en una de las escuchas de uno de los presuntos sicarios. No solo no han permitido que se manifiesten voces oficiales del Gobierno de Santa Fe ni siquiera han enunciado los avances en la materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico de las gestiones Binner - Bonfatti.

No hay que olvidar el pequeño detalle u omisión pasajera del conductor ante el ataque a balazos a la casa del actual Gobernador de Santa Fe, las amenazas constantes al Secretario de Justicia y Ministro de Justicia santafesino.

La extensión del informe de más de una hora sobre la Ciudad de Rosario y la omisión de citar la problemática federal y los casos pertinentes que se extienden más allá de Rosario y alrededores.

Hacia una guerra sucia y "massificada" al 2015

El estigma, la operación mediática y la configuración de un candidato gira hacia una nueva guerra sucia massificada.
Cuando hablamos de país unitario, también se percibe en la omisión de realidades nefastas que se ocultan en Caba y el conurbano.
Quien crea que los medios de comunicación son carmelitas descalzas, no ha visto la potencialidad destructiva que pueden disponer y mucho más cuando hay fuerzas que no son de su agrado y que interponen límites para su acceso a su configuración de poder.
El establishment ya digitó la "massificación", no hay vuelta atrás, han decretado y blanqueado la relación que los une y no desean que otro candidato que no sea el que potencian les arrebate el privilegio de ser.
No es tiempo para ingenuos. Empezó la guerra sucia desde el poder mediático y económico, y su agenda se "massifica" en imponer al PJ de derecha en el sillón de Rivadavia, no pasarán.

jueves, 23 de enero de 2014

¿Progresamos?

Es necesario que exista una política social que ataque el gran flagelo del millón y medio de pibes y pibas (NI-NI) que no trabajan ni estudian. Eso sí, el programa "Progresar" no es revolucionario ni que marque tendencia a nivel latinoamericano ni mundial. En Buenos Aires o en Rosario hay programas sociales similares que ya están trabajando e interviniendo sobre ese segmento de la sociedad.

Sin embargo, hay que aclarar un par de cuestiones:
- Ese millón y medios de pibes y pibas, en parte tienen que ver con consecuencias de décadas de abandono y pobreza estructural. Pero también es parte de 11 años de kirchnerismo que no supo ni puede responder ante este flagelo grave en lo que concierna a inclusión social.

- La cifra de $600 pesos mensuales, a la hora de su aplicación e implementación puede ser hasta exigua teniendo en cuenta una inflación creciente (mensual-anual) y una devaluación del peso, que en lo que va del año ya es de 10%.

- Requisitos restrictivos. Si vos o si tus viejos cobran más del salario mínimo ($3600) ya dejas de ser posible beneficiario del plan. Es decir, se transforma en un programa restrictivo y devaluado por la lógica inflacionaria que crece.

- ¿Será consensuado o nuevamente será impuesto por DNU, como ha pasado con la AUH?

- ¿Se va a monitorear caso por caso? ¿Terminará efectivizando que los pibes terminen los estudios? ¿Será un plan asistencial (como el plan trabajar ) o tendrá una lógica inclusiva y generadora de trabajo?

- Si estamos en pleno empleo y con un 0.3 de coeficiente en el índice Gini, ¿Por qué se lanza un programa social para los jóvenes?

En fin, una política social debe tomar en cuenta varios factores y debe determinar la inclusión como objetivo principal (si el gobierno en cuestión es progresista). No debe constar de una aproximación a un flagelo determinado a través del asistencialismo y dejando de lado problemáticas conectadas como la precarización laboral, el trabajo en negro, el impuesto al salario y la ausencia de facilidades para obtener un primer trabajo digno. Estas son algunas d
eudas de la década ganada con los jóvenes y con gran parte de la sociedad argentina.

lunes, 20 de enero de 2014

¿Qué es el socialismo?

¿Qué es el socialismo? Por: Santiago Parodi

El socialismo trasciende y se basa en ideas, en la praxis científicamente aplicable, en contener una identidad rebelde yrevolucionaria, pero también precisa de un cúmulo de razón para no dejarse llevar por la pasión y sentimentalismo excesivo. Es la lógica del devenir, del replanteo histórico y del poder de las ideas por encima de los hombres. El socialismo no se enamora de los hombres y sus formas, se enamora de los ideales, de la moral y el accionar colectivo. No articula lazos con la jerarquía militar, con la injerencia autoritaria y el adoctrinamiento demagógico. Fomenta la participación, la transparencia y la elevación humana a través de la educación.

Los socialistas somos fruto de luchas sociales, de situaciones de explotación, de traspiés históricos, de piedra fundacional de la izquierda en la Argentina, pero siempre teniendo presente a la Constitución, a los trabajadores, a los más necesitados, porque como dijo José Ingenieros “sin ideales sería inconcebible el progreso”. Es decir; Los ideales socialistas trascienden el tren de la historia para acudir a un presente expectante.

El socialismo no debe acudir al personalismo, al paternalismo, al populismo ni acercarse a formas que tergiversen el verdadero sentido de la doctrina socialista. No debe ser utilizado para fines personales en detrimento del hecho colectivo. Caer en la trampa de la idolatría y el vendaval mediático propagandístico es negar el camino de nuestra historia.

El populismo, no deja ser un arma de doble filo bajo el tapete del adoctrinamiento y alienación discursiva. No tiene otra dirección de forjar una retórica del culto al líder bajo la impronta del camuflaje socialista, mientras sobrevuela en sus sombras las figuras del autoritarismo, clientelismo, ausencia de dialogo, opresión a una verdadera democracia participativa en detrimento de una democracia delegativa y un esquema propagandístico sofocante en la sociedad.

El concepto de revolución es el progreso, como dice Esteban Echeverría en el dogma socialista; Es la América, creyendo que podía mejorar de condición se emancipó de la España: desde entonces entró en las vías del progreso.

No debemos negar nuestra identidad ni nuestra concepción socialista, ni mucho menos debemos reemplazarla bajo el encuadre del concepto progresista. Ser progresista significa no reconocernos como socialistas, significa una negación de nuestro yo. Significa abandonarnos y dejarnos inmersos de un nuevo atropello a nuestra razón como socialistas.

En política exterior los socialistas siempre tuvimos nuestras disputas, el eterno desencuentro internacionalista, la idea latinoamericanista y el simple revuelo por pertenecer a grupos o foros que hoy en día son medios lucrativos del afán capitalista. Hoy en día, la actualidad y el siglo 21 adquieren relevancia en la orientación de una brújula que enmarque hacía donde queremos dirigir nuestros enclaves a nivel internacional. No en vano, muchos socialistas se sienten necesitados de expresar una nueva filosofía que revea la orientación internacionalista del partido hacía destinos latinoamericanistas, y mucho más de dejar de vanagloriar a una internacional socialista actual alejada de los valores de Juan B. Justo, Alfredo Palacios, Guillermo Estévez Boero y José Ingenieros.

Necesitamos remediar y replantear los apoyos y las simpatías que se sustraen en los raid mediáticos. Debemos aprender de la historia y de nuestro pasado como partido, de lo que era y lo que fue la Unión Democrática en la Argentina.

Se debe escuchar, consensuar y aprender de las bases, porque son la esencia de un partido político. La sangre joven y la experiencia del pasado debe ser una conjunción de ideales y de praxis política que se enmarquen en un destino común, como también encuentros que trasciendan más allá de la decisión de unos pocos. De nada sirve encerrarse en la comodidad de las altas planicies dirigenciales y no oír el contenido discursivo de la militancia que también tiene una voz que necesita ser escuchada.

No hay que olvidar los lineamientos y los enfoques trazados por José ingenieros y Alfredo Palacios en 1925, año en donde se conforma una agrupación llamada “Unidad latinoamericana” cuyo propósito fundamental consistía en orientar a las naciones de América Latina hacia una Confederación que garantizara su independencia y libertad contra el imperialismo de los Estados capitalistas extranjeros, uniformando los principios fundamentales del derecho político y privado, y promoviendo la creación de entidades jurídicas, económicas e intelectuales de carácter continental (latinoamericano).

De más está decir que las diferencias, fortalecen el accionar colectivo, generando un ámbito de mayor democracia participativa, pero no se debe olvidar el significativo rol del respeto y el libre intercambio de ideas.

Por ello, más que nunca hay que incentivar la reflexión, la formación, el consenso y la participación para forjar un socialismo fortalecido e inclusivo y como dijo Alfredo Palacios "La política es una disciplina moral, tiene un contenido ético y, si no, es una cosa despreciable".

martes, 3 de diciembre de 2013

Grietas del corazón

Grietas del corazón

            Anoche en la entrega de los premios Tato, se planteó una especie de duelo dialéctico entre periodistas que en el pasado hermanaban juntos y hoy los encuentran en veredas diferentes.  Paradojas de desencuentros argentinos. Jorge Lanata y Reynaldo Sietecase protagonizaron un nuevo round en el periodismo argentino. Esta vez, desde los atriles de una ceremonia alejados de los cánones básicos del periodismo político.

            Más allá de los halcones y palomas, de los ganadores o vencidos y de los aplaudidores de siempre, voy a tomar la posta que esgrimió Sietecase cuando habló de la grieta que se ha configurado en nuestro país.

            Es innegable que transitamos por tiempos de efervescencia social y política, una pulsión  argentina que se incrementó en la década Kirchnerista, con el florecimiento de simbolismos, de nuevas identidades y de fanatismos desbordados.  Esta nueva coyuntura dispuso del encono de otro polo extremista, pero en su esencia anclado en una misma liturgia exclamativa y de posicionamientos ciegos.

            ¿Pero esta dicotomía y este desborde desencontrado entre argentinos, es solamente por el accionar de un gobierno de turno?

            No podemos caer en la tentación por diferencias ideológicas o gustos políticos de atribuir una grieta entre argentinos a un solo Gobierno. Si repasamos la historia, parece ser crónica nuestra desunión para forjar una comunidad.  De las crónicas entre Federales y Unitarios, o la frase estigmatizadora de Sarmiento de "Civilización o Barbarie", o hasta más acá en el tiempo, entre peronistas y antiperonistas.

            Los extremos se unen, en eso la historia siempre fue sabia y nos ha aportado ejemplos históricos, pero el periodismo no puede ser cómplice de la coyuntura o la disputa de poder de bandos desencontrados que no pretenden una unidad histórica, más bien el encono hacía el diferente.  Se reniega de pensar al otro como hermano o compatriota y reflejan el odio como factor decisivo a la hora de apuntalar una proximidad de dialogo.

            El periodismo debe ser crítico, pero la crítica no puede ser partícipe del accionar del libreto de las grandes empresas que son parte del equilibrio de poder de la Argentina de 2013. Tampoco debe ser parte de una banda de fanáticos que emplea los recursos del estado para estigmatizar y disciplinar a los pares. Eso no es periodismo.

            El periodismo es un actor más de la sociedad, tiene el privilegio de tener derecho a la pluma o hablar frente a cámaras o peceras radiales. El vedettismo privado o la renta estatal no puede cegar la coherencia y la mirada del periodista para dar cuenta de los hechos y de su formación previa. Pero el periodismo es sólo una muestra más de como convivimos en escenarios donde se imprimen distancias, crispaciones,  disciplinamientos e individualismos coyunturales.

            Lo paradójico de todo es que los dos polos argentos se enfrentan por causales básicas. No hay diálogo, no hay entendimientos, son grietas del corazón. 

             

viernes, 27 de septiembre de 2013

¿Debatimos la educación?



Está claro que la Argentina está atravesada por una línea dicotómica entre blanco y negro, amigos y enemigos, y entre anti k y fieles K. 

El tema educativo no está alejado de esta división, y mucho menos de la carga valorativa y política que enciende esta cuestión. La política educativa no es un enclave menor. Es un eje fundamental como elemento que libera y transforma la mente humana.

En la Ciudad de Buenos Aires, la política educativa de Mauricio Macri ha pasado de la corrupción de Narodowski a la actual gestión de Bullrich amparada y sugestionada por los medios de comunicación afines al macrismo.
Está claro que la acción o resolución de realizar tomas no es la mejor manera de discutir acerca del nivel educativo o reclamar frente a las autoridades públicas. Sin embargo, sin el recurso de las tomas:  - ¿Se estaría hablando del sistema educativo o qué política educativa queremos en Argentina?
-¿ Se habrían efectivizado y acelerado las obras en las escuelas públicas de la Ciudad ante la ausencia de servicios fundamentales como el Agua y el Gas? (Recordemos que la primera avanzada de tomas durante la gestión macrista tuvo como foco este flagelo).
- ¿Sin tomas, se habría puesto en las tapas de los diarios el accionar nacional y municipal del nivel educativo?

Otra cuestión que hay que dejar en claro, es el grave error de un grupo de estudiantes que cometieron el hecho vandálico de atacar una Iglesia. Ese no es el camino para poner en foco los reclamos, pero tampoco se puede juzgarlos como delincuentes seriales o estigmatizarlos. Este hecho repudiable, ha sido magnificado y aprovechado por los sectores más reaccionarios de la sociedad en conjunción de los poderes de siempre que ponen el grito en el cielo ante protesta de todo tipo,  y mucho más cuando arrancan desde las bases.

Estamos en una lucha política, porque como dice el educador brasileño, Paulo Freire "Todo acto educativo es un acto político". Es decir; Es político porque atañe a la sociedad y porque la educación es un arma de transformación social.
Pero debemos preguntarnos: ¿Por qué hay sectores de la ciudadanía que estigmatizan a los estudiantes? ¿Por qué estos sectores señalan a los pibes como portadores del mal endémico del actual sistema educativo? ¿Por qué debatimos el medio de reclamo (toma) y no sobre qué tipo de sistema educativo tenemos y queremos para las generaciones presentes y futuras?

En resumen: A. Hay una invisibilización de reclamos sostenido en el tiempo, que profundiza las diferencias, los ánimos y los enconos para generar otro tipo de instancias de acuerdo.
B. Hay una lógica de ausencia de dialogo y consenso en Argentina, donde parecen triunfar posiciones extremistas o de último recurso para accionar y reconocer flagelos.
C. Es evidente que la reforma educativa porteña esconde demasiadas aristas oscuras que no han sido debatidas en profundidad, cuestión que no es menor puesto que es el eje principal del reclamo estudiantil.
D. Por último, que saludable es debatir temas fundamentales para la sociedad, tal como lo es la educación. Hay que empezar a mirarnos como sociedad y generar los cambios necesarios para acondicionarnos frente a varias décadas pérdidas.

martes, 24 de septiembre de 2013

¿Cómo armar una operación política?

¿Cómo armar una operación política? Esta es la nota de INFONEWS, medio que se engloba dentro de la corporación K. Aquí van a poder observar como se descontextualiza y desnaturaliza declaraciones y datos concretos de afirmaciones de Hermes Binner. Vamos por parte:
1. La nota toma un extracto de una declaración que dura más de 15 minutos, sin embargo suben 1:29 del total. Es decir; descontextualiza el contenido y la amplitud del desarrollo de un concepto, de una realidad y de un abordaje.

2. Desde el vamos, el título es amarillista, totalmente sesgado y con ansias de provocar alto impacto en el lector desde el título. No esgrime un titular de las declaraciones, se impone un titular desde la propia redacción de Infonews.

3. El enclave sobre la migración y los grandes centros urbanos, no es algo que se aleja de lo que dice Binner. En el abc de las migraciones internas, desocupados, excluidos del sistema y extranjeros en busca de un nuevo porvenir, se movilizan hacia las grandes urbes. Siempre pasó esto históricamente en Buenos Aires, Córdoba, Rosario y hasta en Mendoza.

4. La ausencia de políticas a nivel nacional, en consonancia con provincias y municipios dejan aisladas toda posibilidad de progreso en diversas zonas del país, muchos más cuando se accionan directivas netamente unitarias.

5. Aunque para CFK, la existencia de DirectTv en las villas sea un progreso, el verdadero progresismo se enmarca en generar instancias de inclusión, de servicios vitales para la vida humana y el poder generar conciencia y lazos solidarios para trascender.

6. Textual de la bajada de Infonews: "Hermes Binner explicó que los grandes focos de pobreza en Rosario se deben a la llegada de bolivianos, paraguayos, chaqueños y tobas que llegan a la ciudad en busca de comida". Totalmente malintencionado y descontextualizado de lo expresado por Binner. En la totalidad de la nota, por un lado habla del proceso migratorio ante ausencia de soluciones de Nación y por otro lado, la replica al señalamiento que una provincia en soledad no puede afrontar la lucha contra la pobreza sin un abroquelamiento que incluya a distintos actores sociales. 


7.  El andamiaje disciplinario para articular una operación no tiene mucho condimento específico. Se nutre de una red de fieles propagadores de mensajes tergiversados, (aquí tenemos a los medios de Spolsky) más el entrecruzamiento en las redes sociales y su manipulación descarada.

NOTA DE INFONEWS: http://www.infonews.com/2013/09/24/politica-99481-polemicas-declaraciones-de-binner-sobre-la-pobreza.php

AUDIO COMPLETO (Que no sale en la nota de Infonews) http://fmdelta903.com/blogs/wakeup/item/hermes-binner-el-plan-economico-del-gobierno-no-es-para-la-argentina.html

viernes, 12 de julio de 2013

El puente imaginario entre Sarmiento y la izquierda argentina



“Los hombres como Sarmiento pueden caldearse por la excesiva función que desempeñan: Los ignorantes confunden su pasión con la locura. Pero juzgados en la evolución de las razas y de los grupos sociales, ellos culminan como casos de perfeccionamiento activo, en beneficio de la civilización y la especie”
José Ingenieros

 

A. INTRODUCCIÓN

        


        Sarmiento y la izquierda argentina tienen infinidades de cuestiones que contar y que traslucir frente al velo del gen dicotómico argentino. Una lógica binaria en la que estamos inmersos desde hace 201 años de la creación del “ser argentino”.
         Partimos a hacer un ejercicio que construya,  configure e incite a la conexión o la fusión de ideas, que desde la lógica schmittiana de no poder contemplar grises ni apreciar las diferencias, no deja trascender ni fomentar la apreciación que, desde paradigmas opuestos, permite alinear ideas, tendencias y preconfiguraciones que evoquen lineamientos similares a la hora de mirar lo político y la política de nuestro país.
De la  extensa bibliografía de Domingo Faustino Sarmiento se pueden extraer tres enclaves importantes y fundamentales para entender las conexiones con la izquierda argentina: El concepto de república, el de democracia y el de inmigración. Conceptos que tienen un entramado de luchas, de contradicciones y de reformulaciones que se pondrán en tela de juicio, se compararán y terminarán por fusionarse con la pretensión de lograr que teoría y praxis -afirmadas en el dicho popular como equidistantes- puedan lograr una afirmación argumentativa, de contenidos cercanos y similares en apreciación.
La osadía y lo onírico de esta puesta en marcha no es un condicionamiento, sino que es un impulso atrapante y enriquecedor que lleva al conocimiento de distintas perspectivas, lineamientos, posicionamientos y observaciones a una conclusión más cabal de lo que fue, de lo que es y de lo que será el pensamiento social argentino y latinoamericano.



1.   REPÚBLICA ( Civilización o Barbarie + Unidad Latinoamericana )

         La república en clave “sarmientina” es la primera estación que nos traslada al encuentro imaginario y al puente de ideas argentinas entre Domingo Faustino Sarmiento y la izquierda “gaucha” tradicional.
         Sarmiento en Facundo inicia su edificación teórico-práctica de su pretensión republicana. Parte de la dicotomía entre civilización y barbarie. La civilización se enmarca con Europa, Estados Unidos, la ciudad, Rivadavia, etc. En tanto la barbarie se asemeja a América latina, España, el campo, Roca, etc.[1]
         Estas ideas van a ser retomadas por la izquierda tradicional Argentina, si bien no retienen la entidad originaria, el corpus argumentativo está presente.
         “La civilización argentina es un derivado de la barbarie argentina. No se disocian los términos como para oponerlos en excluyente fórmula beligerante; se enlazan, se complementan, se confunden. No civilización frente a barbarie. Sí, civilización con barbarie. Nuestra barbarie es el alimento de nuestra civilización. Su alimento primero. Durante gran parte del primer siglo republicano, fue el único”.[2]
         Otra característica clave del ex Presidente a la hora de argumentar el concepto de república, se cristalizó en la pretensión de extender las raíces de la civilización, enarboladas en materialización del espejo norteamericano, como afirma Natalio Botana al fundamentar que: “Sarmiento quería a la república como un objeto capaz de ser poseído. Más que una forma de gobierno y un orden estatal (monopolio de la violencia que, cuando le tocó en suerte, impuso contra viento y marea), la república era para ese ser enorme de asociación y sentimientos comunes, ensanchó el perímetro de las ciudades”.[3]
            La izquierda argentina, a su manera, también reivindicó dar un paso adelante frente al presente del país que atesoraba autoritarismo, explotación y desigualdad social. La civilización era una respuesta a la desesperanza de la época, al fomento de una educación pública de nivel, a una mayor transparencia pública, a un sin fin de nuevas oportunidades para el trabajador, y así lo reflejó uno de los fundadores y símbolos del Partido Socialista, Juan Bautista Justo, al expresar que: No disculpemos nuestro atraso diciendo que somos una nación joven, ni con las condiciones especiales del país. El pueblo de Nueva Zelanda, agrícola y pastoril como el nuestro, y con una historia de pocas décadas, tiene instituciones y costumbres políticas que ya otros pueblos imitan. En la Unión Americana, los estados últimamente constituidos en el Far West se dan las constituciones más libres y establecen las prácticas políticas más adelantadas. En la misma Colonia del Cabo, país de negros, cuya población blanca está dividida por cuestión de razas, la política es un modelo al lado de la nuestra: en las elecciones de marzo del corriente año  triunfó allí el partido progresista, cuyo programa es la libre introducción de los productos alimenticios, la educación obligatoria, el impuesto sobre el alcohol, la restricción de la venta de licores a los nativos, el desarrollo ferrocarrilero y un voto anual u otro para la defensa marítima del Imperio Británico”[4].
            Sarmiento proseguía en su escarmiento teórico a la hora de identificar el concepto republicano en la Argentina y esa tendencia prosiguió en otra de sus obras clásicas, como ha sido Viajes en África, Europa y América. Allí exhibe un malestar en ascenso contra las manifestaciones y los sucesos que se venían registrando en Argentina y en América del sur, donde la libertad y la educación estaban ausentes no existía tampoco una Constitución que efectivice el quehacer ciudadano. Aquí se ve como el desvelo del modelo estadounidense hipnotizaba al expresidente y, a su vez, comparándolo con la realidad sudamericana, se mostraba decepcionado: ¡Qué maldición pesa, Dios mío, sobre aquella malhadada raza española en la América del Sud, que sin el consolador espectáculo de la sajona del Norte, el republicano moderno se quitaría la vida como Casio, desesperando ya para siempre de la libertad como de una quimera, renegando de la virtud como de una sombra vana!”.[5]
 En una línea lógica similar Juan Bautista Justo plantea en un discurso memorable en 1898 cómo la sociedad argentina no puede quitarse el velo para poder traspasar la pared del atraso que la tenía a finales de siglo XIX ensimismada en una órbita de decepción institucional, cultural y formativa Si nuestra política es nula o contraproducente, como parece indicarlo el desprecio con que muchos  hombres de pocos alcances hablan entre nosotros de la política en general debe ser porque políticamente somos un pueblo ignorante y bárbaro, porque recibimos la inmigración de pueblos que tampoco tienen educación política”.[6]
            Ese ideal cognoscible buscado por Sarmiento, en el cual su mirada civilizatoria y emancipatoria, recurría inexorablemente al origen identitario de forjar una “unidad latinoamericana básica”, donde Uruguay, junto con el Paraguay y la República Argentina en una federación con el nombre de “Estados Unidos de la América del sud” debía cristalizar y revelar la esperanza del porvenir y de la prosperidad del sur.[7] Esa amplitud de fronteras, de territorios y de voces se asemeja a grandes rasgos con el grito sagrado latinoamericanista de la izquierda tradicional, evocado desde José Ingenieros, Alfredo Palacios, Jorge  Ramos hasta Mílciades Peña, entre otros referentes de la izquierda nacional.
            Uno de estos grandes personajes de la izquierda, Alfredo Lorenzo Palacios, fue de los primeros dentro del gran espectro izquierdista que planteó la necesidad de unir, de plasmar y de congeniar las ideas y las voces latinoamericanas en una causa que encuentre a las diversas expresiones unidas o, como diría Ugarte, sumidos en la formación de una “patria grande”.
            En resumen, se puede apreciar como los dilemas ideológicos e intelectualistas quedan reducidos o aislados frente a la temática abordada, y cómo se han mediado puentes entre retóricas alejadas desde las ideas y los programas reflejando que el universo político de los extremos se puede fusionar en cuestiones puntuales. Al final de cuentas, como bien dice José Ingenieros, “Sarmiento sintetiza una era en nuestra latinidad americana”[8].



2.     DEMOCRACIA ( EDUCACIÓN POPULAR + INSTITUCIONES )

El sentido democrático del autor del Facundo se efectivizó en la praxis durante su mandato como presidente de la nación. Entre las facetas más importantes de la política que llevó a cabo se pueden destacar: el otorgamiento de mayores recursos para las provincias, el importante rol de la política educacional con la creación de gran cantidad de escuelas en el interior del país, la visión latinoamericanista de su política diplomática y el anhelo del respeto y el cuidado de las instituciones del país.
El respeto de la ley, la constitución y las instituciones democráticas fueron unas de     las “leyendas” con las cuales pregonaba antes de encauzar su destino hacia la
presidencia. Esta idea queda reflejada en forma clara, al referirse que “volver a  
reconstruir la república bajo el imperio que las leyes que permiten la libertad, sin la
licencia, que hacen inútil el terror y las violencias que los estúpidos necesitan para
mandar”. [9]
        En tanto, los socialistas de la mano de Juan Bautista Justo vociferaban que se debía sacar del terreno personal a la política e implementar una auténtica democracia. El desafío era atacar la denominada “política criolla”, con su impronta caudillista, antidemocrática y facciosa. El ejemplo más claro se situaba en la educación, uno de los pilares de esa cosmovisión represiva y corrupta. En ese sentido y siguiendo la línea de Sarmiento, el socialismo fortaleció una de sus banderas, como fue en 1918, la generación del movimiento reformista universitario y su programa que se efectivizó en ese año.
        La educación  popular,  la expansión de la “civilización”  al interior “bárbaro” era una de las grandes apuestas de amplitud democrática, en un país subordinado en el centralismo absoluto y en lógica perversa del caudillismo. El estado debía tener una función articuladora emancipadora, que logre traspasar las barreras imaginarias que se hacían sentir desde Buenos Aires. El cambio debía surgir del Estado nacional, esta idea la había tomado de sus viajes a Estados Unidos principalmente, donde el rol del Estado en lógicas de salud y educación forjaban una expansión manifiesta de la democracia. La educación formaba a los individuos aptos para competir en el mercado y hacerse cargo de las cosas públicas. Entre ellas, en primer lugar, las escuelas y los maestros, que eran responsabilidad de todo gobierno local.”[10]
                Para los socialistas y la izquierda en general, la educación popular era un principio y una forma de acción. Alicia Moreau era fundamentalmente educadora: en los cursos que dictaba, en las organizaciones que creaba o impulsaba. Había hecho de la docencia un sacerdocio. Milciades Peña reflejaba a un Sarmiento que anhelaba la educación común, civilizar al pueblo mediante la educación primaria, para arrancar a los hijos de la oligarquía el monopolio educativo. Esto no quiere decir que tanto los socialistas o la izquierda más dura reivindiquen la idea dicotómica entre civilización y barbarie o que concuerden con la premisa de genocidio contra los pueblos originarios.
            El respeto por las instituciones es uno de los puntos álgidos que enmarca tanto a Sarmiento como a la izquierda tradicional, en una reválida por lograr una democracia verdadera. El expresidente argumentaba que “El mal no está en los hombres, sino en la falta de instituciones, en la falsedad de posición de cada uno de los personajes de este extraño drama”[11]. Buscaba un paralelismo directo con las instituciones estadounidenses en búsqueda de mayor armonía pública, amplitud democrática, transparencia y pluralismo manifiesto que elimine cualquier rastro corrupto, oscuro e inmoral de las instituciones de la nación.
Tanto el socialismo como la izquierda dura se identifican con lo institucional, con la mejora y con la transparencia real, con la democratización y con la profundización de una coherencia de la ética pública; fundamentación que se aprecia en todas sus expresiones, simbolismos y etapas de vida.
Esta lucha por la reafirmación democrática y por la defensa irrestricta de las instituciones públicas se puede vislumbrar en palabras del periodista y escritor Dardo Cúneo, quien afirmaba que: “El ciudadano sabía que valía como tal cuando participaba en la democracia popular de la esquina, de su barrio, entre los suyos; en cambio, cuando era llamado para elegir un presidente para la república se producía la baja de su valor como ciudadano. La democracia terminaba donde debía encontrar su confirmación”. [12]
En resumen, la democracia para Sarmiento tiene un hilo conductor que se une con las formas de la izquierda argentina. La predica por una mejor institucionalización del país como recurso a la amplitud democrática o a la expansión de la ética pública como pilar de grandeza nacional. El sostenimiento y la lucha por la expansión de una educación pública que trascienda la ciudad, provincia y fronteras para poder disponer de hombres racionales que dispensen de toda sumisión al autoritarismo. La constitución como el ideario empírico del país, cuyo valor fundamental  era  su cumplimiento, su expansión y su interpretación manifiesta como base fundamental republicana. Todas estas causas se interrelacionan con la finalidad de edificar una construcción real y práctica democrática que se manifieste a lo largo y a lo ancho del país, como parte de lo que decía Guillermo Estévez Boero, como el avance de los pueblos y su lógica de trascender con el tiempo respetando los procesos, la experiencia y las luchas. [13]


    3. INMIGRACIÓN

La inmigración es un foco de atención primordial en la lógica de Sarmiento y en la izquierda argentina. Esta debía ser una política dinámica que tenga como efecto inmediato poblar el país con mano de obra disponible, ampliar la mirada cultural y generar riquezas[14]. En otras palabras: democratizar el uso de la tierra, navegación de los ríos y la confianza en el gobierno.
El socialismo en la voz de Juan Bautista Justo no renegaba la idea de fomentar la inmigración extranjera, sin embargo era crítico de aquel elemento artificial que supone a la inmigración, como el recurso de colonización capitalista. Justo decía que “En nombre de este nacionalismo obrero, protestemos siempre contra todo elemento artificial de la inmigración, opongámonos a ese mal recurso de la colonización capitalista, que hace pagar al pueblo trabajador del país el aporte de los competidores en la lucha por el salario. Vengan en buena hora obreros extranjeros, pero vengan espontáneamente; en prueba de que aquí los trabajadores están mejor que en otra parte, y vengan sobre todo los que tengan ya en la levadura de ideas, la chispa de conciencia histórica que haya puesto en su cerebro el socialismo europeo, e incorpórense cuanto antes a nuestros gremios ya nuestra organización política”. [15]
Sarmiento tenía una gran esperanza respecto a la inmigración europea, a la cual veía como “el elemento de principal orden y moralización con que la República Argentina contaba en aquel entonces”[16]. Sin embargo, cabe destacar que Sarmiento no fomentaba cualquier tipo de inmigración europea sino puntualmente aquella que viniese a aportar su trabajo, ejemplo e ideas para desarrollar la nación, y no especulaciones financieras bajo el nombre de empréstitos impagables. Decía Sarmiento: "Somos muy pocos habitantes para abarcar tanta tierra como la que tenemos para el trabajo y la riqueza. La del país no se hará sino con el esfuerzo de los extranjeros. No queremos sus ahorros convertidos en empréstitos que muchas veces no podemos pagar. Queremos sus brazos, sus músculos, su inteligencia, sus iniciativas.[17]  Su interpretación consistía en depositar su confianza en el rol civilizador que traía la moralidad, junto a la idea de que el inmigrante o la inmigración proveerían a la república un progreso social incalculable, aunque rechazaba a aquellos extranjeros que buscaban el beneficio propio en detrimento de la emancipación de la  civilización.
En esta línea de pensamiento y desde la izquierda nacional, Norberto Galasso reconoce el fomentar entre los inmigrantes las ideas de unidad, de nacionalismo, de lograr la radicación definitiva e inserción dentro de la república pero fundamentalmente que los llegados de diversas latitudes intervengan en la acción política y en la expansión democrática que ello trae.[18]
            Esa acción política fue vista por Nahuel Moreno como el desarrollo de las fuerzas productivas[19], creación netamente humana, que posibilitó la comunión de ideas, el intercambio cultural, la ampliación de las relaciones de producción y la interrelación política para el devenir de la nación argentina.
En resumen, la temática correspondiente a la inmigración comprendió un largo proceso de adecuación en el pensamiento de Sarmiento, en el cual avizoraba una tendencia política de disponer de la inmigración como emergente y como herramienta práctica para la evolución del país. Lograr la integración federal, unir los distintos puntos cardinales, asegurar el poblamiento de zonas deshabitadas y la formación de una verdadera identidad nacional que traspasase las fronteras de la Buenos Aires civilizada era la manera de aglutinar las ideas avanzadas del primer mundo. Todo este entramado trae como corolario la idea del avance, del progreso social, de la democratización de la república, en tiempos en que la Constitución era un mero conjunto de leyes inertes, sumado a la existencia de un caudillismo absoluto y un tendal de analfabetismo en crecimiento. Ideas que la izquierda argentina impulsara, aunque no de forma calcada pero generando y luchando por el avance del concepto de lo nacional y adaptando a los inmigrantes al barro político para poder lograr el beneficio igualitario de todos los ciudadanos, el respeto por las libertades constitucionales olvidadas y diseñar caminos para modificar una realidad social estigmatizada para los grupos sociales de clase baja o recién llegados de otros países, olvidados por los gobiernos de turno de la época.


4.     CONCLUSIÓN

            Llegamos al final del cauce, del ejercicio asociativo y del puente imaginario entre Sarmiento y la izquierda argentina. A lo largo del recorrido de ensueño se pudo constatar diversas tesituras que fueron acomodando el mapa conceptual entre los dos campos ideológicamente opuestos y separados en apariencia, como lo son Sarmiento y la izquierda nacional. Se pudo apreciar como el concepto republicano en Sarmiento no es distante sino que puede tener un sentido lineal y aproximado al entramado conceptual de la izquierda “gaucha”. La mirada puesta en modelos exitosos del exterior como formas de progreso, avance nacional, solución  y  forma de expandir el orden civilizatorio, en una Argentina a la cual le reprendían el sentido de atraso y de calidad institucional. 
Otro punto clave de este tránsito es el concepto de democracia, donde se pueden distinguir condimentos que amplían la mirada sobre el término. La democracia en Sarmiento como también en la izquierda necesitó respirar y abrirse un camino identitario, que debía plasmarse en un orden evolutivo de la sociedad, con el surgimiento de una verdadera y profunda educación popular que lograse trascender la mayor cantidad de pueblos, ciudades y lugares de la nación. Dar cuenta de una verdadera Constitución que liberase al individuo atado y ensimismado ante el caudillismo dominante y dotase a la república de instituciones públicas transparentes con personal capacitado y con un sentido de lo colectivo. 
El tercer condimento importante de esta historia se sitúa en el factor inmigratorio donde tanto Sarmiento como la izquierda veían con buenos ojos la idea de la venida de nuevos ciudadanos a la tierra del plata para incrementar el mapa demográfico, descentralizar el país, configurar una identidad nacional plasmada en la unión de los argentinos con los recién llegados y  generar herramientas que posibilitasen que la acción política tuviera implicancias directas en la regeneración cultural y en otra forma de efectivizar el mandato representativo imperante en el país.

                Sin embargo, no se pueden obviar diferencias teóricas y prácticas entre Sarmiento y la izquierda argentina. Entre los críticos más furibundos se encuentra Mílciades Peñas quien rechazó la guerra del Paraguay, su ligazón con la oligarquía porteña a la hora de luchar contra la barbarie, no romper con la oligarquía en su conjunto pese a que logró elevarse sobre los intereses de las fracciones oligárquicas durante su presidencia y la falta de decisión para desplegar un progreso real en la emancipación de la idea de la identidad argentina, como la profundización latinoamericanista.
                Para finalizar, el camino llega a su última estación, la conexión asociativa toma su último impulso y nos deja una serie de cuestiones y  predisposiciones para no caer en la idea trillada de que no se pueden unir a los opuestos o que los opuestos tejan uniones, acercando posiciones y verdades para adecuarnos a realidades inimaginables y así establecer puentes imaginarios entre Sarmiento y la izquierda argentina.


[1] Sarmiento, Domingo Faustino, “Facundo o civilización o barbarie”. Edicomunicación. 1994.
[2] Cúneo, Dardo, “El desencuentro Argentino”.Editorial Pleamar.1965. Pág.6.
[3] Ver Botana, Natalio “Lo que Sarmiento nos diría hoy”.­­­­ Disponible en:                                                                        http://www.lanacion.com.ar/1339139-lo-que-sarmiento-nos-diria-hoy

[4] Justo, Juan Bautista, “Conferencia dada en El Ateneo, de Buenos Aires, el 18 de julio de 1898”.Pág. 9
[5] Sarmiento, Domingo Faustino, “Viajes en Europa, África y Ámerica”. Santiago de Chile.1849. Pág.215.
[6] Justo, Juan Bautista, “Conferencia dada en El Ateneo, de Buenos Aires, el 18 de julio de 1898”.Pág. 9.
[7] Sarmiento, Domingo Faustino, “Argirolopis o la capital de los estados confederados del río de la plata”.1850.­­­­­­
[8] Ingenieros, José, “El hombre mediocre”.Editorial El Aleph. Buenos Aires. 2000. Pág.192.
[9] Sarmiento, Domingo Faustino, “Facundo o civilización o barbarie”. Edicomunicación. 1994. Pág.90.
[10] Ver Romero, Luis Alberto, “Sarmiento: La educación y la democracia”. Disponible en: http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0554/articulo.php?art=27635&ed=0554

[11] Sarmiento, Domingo Faustino, “Argiropolis o la capital de los estados confederados del río de la plata”.Santiago de Chile.1850.Pág.46.
[12] Cúneo, Dardo, “El desencuentro Argentino”.Editorial Pleamar.1965. Pág.33.
[13] Estévez Boero, Guillermo, “Argentina en el tiempo”.Editada por el Partido Socialista Popular.1980.
[14] Sarmiento, Domingo Faustino, “Argirolopis o la capital de los estados confederados del río de la plata”.1850.

[15]  Justo, Juan Bautista, “Internacionalismo y patria”. Buenos Aires. La Vanguardia, 1925. Pág. 123.
[16]  Sarmiento, Domingo Faustino, “Facundo o civilización o barbarie”. Edicomunicación. 1994. Pág.327.            
[17]  Peña, Milciades, “Alberdi, Sarmiento, el 90 – Límites del nacionalismo argentino en el siglo XIX”. 1973. Pág.68.
[18] Galasso, Norberto, “Sarmiento, civilizado o bárbaro”. Centro cultura Enrique Santos Discépolo, 2003.
[19] Moreno, Nahuel, “Método para la interpretación de la historia argentina”. Ediciones Antídoto. Buenos Aires, 1989